La información es aún pobre: poco se sabe de los cambios que se avecinan en las relaciones entre Estados Unidos y los países de América Latina – si se piensa en la magnitud probable que éstos tendrán.

En lo inmediato, la crisis financiera y la recesión impactan las economías de la región, los intercambios comerciales, las inversiones y a las remesas de los inmigrantes. Se agrega que las nuevas cifras de la economías europeas indican un empeoramiento de las perspectivas y que las principales economías asiáticas están también afectadas.

Así que del éxito de la política de recuperación económica de Barack Obama dependerá en buena parte la situación en América Latina que sólo espera poder retomar el ciclo de crecimiento del último lustro.

Hillary Clinton ha señalado que la nueva política exterior buscará más asociados y menos adversarios. Y que buscará una “asociación más vigorosa con América Latina” . También declaró que "Compartimos intereses políticos, económicos y estratégicos comunes con nuestros amigos en el sur".

La presidencia de Barack Obama puede representar una oportunidad única para el mejoramiento de las relaciones y las conversaciones ‘hemisféricas’- en lo que se puede pronosticar será un largo y difícil período de recuperación de las condiciones internacionales del crecimiento económico.